I.
II.
III.
IV.
V.
Él no es perfecto. Tu tampoco lo eres. Y ustedes dos nunca serán perfectos. Pero si él puede hacerte reír al menos una vez, te hará pensar dos veces, y si él admite ser humano y cometer errores, no lo dejes ir y dale lo mejor de ti. Él no va a recitarte poesía, él no está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de el que sabe que podrías romper. No lo lastimes, no lo cambies, y no esperes de él más de lo que puede darte. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enojar, y extrañalo cuando no esté. Ama con todo tu ser cuando recibas su amor. Porque no existen los chicos perfectos, pero siempre habrá un chico que es perfecto para ti.
ambientación
Él no es perfecto. Tu tampoco lo eres. Y ustedes dos nunca serán perfectos. Pero si él puede hacerte reír al menos una vez, te hará pensar dos veces, y si él admite ser humano y cometer errores, no lo dejes ir y dale lo mejor de ti. Él no va a recitarte poesía, él no está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de el que sabe que podrías romper. No lo lastimes, no lo cambies, y no esperes de él más de lo que puede darte. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enojar, y extrañalo cuando no esté. Ama con todo tu ser cuando recibas su amor. Porque no existen los chicos perfectos, pero siempre habrá un chico que es perfecto para ti.
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Mensaje por Nam TaeHyun Vie Oct 23 2015, 21:13
La verdad es que resultaba irreal que por un reto, por un jodido reto, hubiera acabado donde estaba sentado ahora mismo. En frente de la pista de fútbol pensando en cómo lo haría, es más, con quién lo haría. ¡Todo gracias a su gran bocaza! Por una vez no agradeció que fuera el más sincero y que revolucionaba en el grupo, no, hoy había sido su desgracia el hecho de hacer un comentario tan simple que aún no se creía la situación. También que hubiera aceptado era imperdonable, era el mayor idiota de este planeta, ahora tendría que cumplir sino quería ser castigado de una forma bastante...vergonzosa. Antes de dejarse vestir como si fuera una mujer y pasear por los pasillos de esa forma preferiría morir o comerse huevos cocidos en vinagre. Sí, eso último no lo soportaba, pero fíjate que hasta ese tipo de castigo estaba poniendo por delante. La verdadera pregunta era... ¿Dónde iba a conseguir una chica difícil con todas sus letras? Eran pocas las que no caían en un tonto enamoramiento o las tenías a tus pies con darle un poco de atención. No. Él debía buscar una que se hiciera de rogar para hacerle caer en su juego, destrozarla delante de los demás y regodearse de haber conseguido todo lo que quería de su persona, mejor dicho, su cuerpo solo. Pero ahora mismo se estaba arrepintiendo horrores, dentro de su personalidad no se encontraba ese factor de dañar hasta límites insospechados a un pobre alma, menos deshecharla a la basura en cuanto el mes hubiera pasado. Resultaba un cliché tan patético como en la película de crueles intenciones, quitando que aquí no había una hermanastra malvada con ganas de darte una sacudida a las hormonas y arrebatarte tu coche. No, y era mejor, las mujeres solían ser más retorcidas que los hombres en este caso.

Sus orbes se movieron por la estancia buscando a una verdadera víctima, pero, ninguna se acercaba a lo que tenía en mente siquiera. ¿Por qué era tan complicado? Quizás hasta sobornaría a cualquiera con tal de que cumplieran bien su papel y librarse de tal pesadez. Suspiró con auténtica frustración al verse en un callejón sin salida, juntando los dedos y jugando un rato a causa de los nervios, esto era ya el colmo. ¿No existía alguien así? ¿Nadie en este planeta? Apunto de arrancarse los pelos de la cabeza visualizó una figura femenina, en concreto, unas piernas moviéndose de forma rápida y no pudo evitar seguir subiendo la vista para encontrarse a una fémina de pelo corto llevando el uniforme. De alguna manera sentía que la conocía, estaba seguro, quitando que nunca antes había visto esa figura pero aquel peinado le tenía en duda. Sin perder los minutos fue irguiéndose de las bancas e ir detrás de su posible víctima hasta que oyó su nombre dejándole en un estado de shock por dentro. "Amber" era causando que la mencionada se girara y viera su rostro. La conocía, sí, por haberla visto cargar el uniforme masculino. Esperen, ¿aquella marimacho tenía tales curvas y las ocultaba con esas ropas? Se sentía ahora muy confuso.

Pero eso no detuvo su andar decidido, tenía que cruzar palabras con esa mujer como diera lugar, teniendo la sensación de que se llevaría una posible bofetada... Ahí fue cuando una bombilla se encendió en su mente. Tenía a la candidata perfecta en frente de sus ojos, y no conocía sus preferencias, así que podía intentarlo de manera insistente. En algún momento aceptaría o caería, con una de las dos se conformaba. ━ ¡Oye, tú! ━ Conocía su nombre pero quedaría muy de acosador en caso que no lo conociera, así que mejor, dar una impresión de chico maleducado que de lo otro. Era mejor sin duda. Intentó poner la mejor sonrisa que tenía, ¿o eso existía en él? No quería comprobarlo ahora así que debía de arriesgar en todos los sentidos a hacer esto. Algún día se vengaría de vuelta, eso lo tenía claro.
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Nam TaeHyun

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Mensaje por Amber Liu [TaeBer] Vie Oct 23 2015, 22:59
El tema de la astrología no era santo de su devoción, nunca había creído en la alineación de los planetas o en el mal de ojo, si bien leía el horóscopo de vez en cuando y en el karma, en eso de que si haces cosas buenas, las cosas buenas viene a ti. Sin embargo, ese día estaba convencida de que nada podía irle peor y ya no sabía a quien culpar, si al destino o a su puta mala suerte que la había llevado a esa situación de locos. Todo había comenzado esa misma mañana, cuando se despertó cuarenta y cinco minutos más tarde de lo normal porque su teléfono móvil había quedado mal enchufado por lo que no se había cargado, provocando su apagado y que el despertador del teléfono no sonase a su hora. Sólo había tenido tiempo de ducharse y salir corriendo mientras terminaba de ponerse el uniforme de hombre que dejaba colgado en la silla cada noche. Se había visto obligada a ir a clase sin desayunar, con lo que le gustaba a ella comer, así que la profesora Kang le echó una reprimenda por el ruido cuando tan sólo era el rugido de sus tripas. A media mañana había ido a la cafetería a por un café y una pieza de fruta, con la mala suerte de que un crío de Highschool había pasado corriendo, ocasionando que se lo tirase por encima. Después había ido a su habitación, con la mala suerte de que su otro uniforme de reserva estaba en la lavandería, y ninguno de sus amigos podía dejarle uno porque le quedaba enorme. Había ido a objetos perdidos, esperando que allí tuvieran uniformes de recambio para esas ocasiones, pero argumentando que era una chica sólo le habían dado un uniforme femenino. Se había cansado de discutir con el encargado por lo que finalmente tomó el uniforme y se resignó a cambiarse en uno de los baños públicos de la academia, metiendo sus preciados pantalones sucios en una bolsa para dejarlos en la lavandería también. Finalmente, con todo el problema de su uniforme había perdido las dos últimas horas de clase, cosa que la repateaba en sobremanera, pero también era consciente de que no la hubieran dejado entrar en el aula con ese aspecto. Sencillamente, ese no era su día.

Pero la cosa no se detuvo ahí, no, el destino quería seguir burlándose de ella. En cuanto Chanyeol la vio, no perdió el tiempo en tomarle el pelo y soltar uno de esos "silbidos sexys", diciendo que "¡Mamma mía, Amberta, si tienes piernas de chica y todo!", ganándose un puñetazo en el hombro por el comentario. No estaba de humor para más coñas al respecto, sólo quería desaparecer durante lo que quedaba de día. Pero no le darían ese placer. Bam Bam se había acercado corriendo a ella para decirle que había una reunión de urgencia del club de baloncesto antes de irse corriendo de nuevo, sin decir dónde ni a qué hora. No tenía ni una sola pisto por lo que, antes de volver a meter la pata por enésima vez en un solo día, decidió dirigirse a las pistas cuanto antes, donde se realizaban todos lo entrenamientos y mayor parte de las reuniones. Cuán grande fue su sorpresa al darse cuenta de que allí no había nadie. Un grito de frustración salió de lo más profundo de su garganta y tuvo que hacer acopio de toda su fuerza de voluntad para no arrancarse a tirones los mechones cortos de pelo rubio. Dio un par de vueltas a todas las pistas, intentando divisar a alguno de sus compañeros de equipo, pero no había ni rastro por ningún lado. La reunión debía ser en otro lado y su móvil no tenía batería, por lo que no podía llamar a nadie para preguntar.

¿¡Algo más puede salir mal!? ¿Puede acabarse de una puta vez este día de mierda? —Gritó a pleno pulmón, parada en medio del recinto de las pistas, a nadie en concreto, comunicándole su enfado a los cuatro vientos. Pero fue entonces cuando oyó un "¡Oye, tú!", que la hizo girarse para ver si se dirigían a ella. Había un chico andando hacia ella, lo conocía de algún lado y sonreía de una forma que intentaba ser amigable, pero sin procesarlo dos veces la reacción de la chica fue cualquier cosa menos la esperada.— ¡Tengo un nombre, idiota, me llamo Amber! ¡A-M-B-E-R! ¡Amber Josephine Liu! —Se quejó en un tono -quizás- demasiado alto, deletreando las letras de su nombre para que, además, nunca pudiera equivocarse al escribirlo. Soltó un bufido, contando hasta diez en su mente y respirando profundamente, tan sólo se había dejado llevar por la intensidad del momento pero no estaba realmente cabreada. Para cuando volvió a dirigir su mirada hacia ese chico, forzó una sonrisa igual de extraña que la ajena en sus labios.— ¿Se puede saber qué quieres? No es mi mejor día y sólo quiero enterrar mi cama a cuatro metros bajo tierra y morir mientras duermo. —Rezongó, analizando mejor la situación. Conocía a ese hombre, iba un curso por encima de ella por lo que debería haberle tratado con un poco más de respeto. Su solución fue hacerse la loca, como si no lo conociera, esperando a saber qué quería de ella, aunque tuviese más que claro que se trataba de Nam Tae Hyun. Prefería no recordar porqué lo conocía.
Amber Liu [TaeBer]
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